El miércoles por la madrugada, osea la madrugada del jueves, me encontré volviendo a casa con un taxista que escuchaba a Sandro.
-¿este es Sandro?
-Si. No te gusta?
-Si, si.
-AH bueno, porque sino tenía que pedir un taxi para que te trasbordes porque yo no llevo pasajeros que no les guste sandro.
Decir que no soy tan simpática ni verborrágica como parezco, que si no me daba un panzazo de risa con el señor. Prefiero mirar por la ventana.
El tema es que hace poco vi "destino de un capricho" donde se narra una historia muy telenovelesca. Familia separada por orgullo. Nieto finge ser otro para conocer a abuela y que lo quiera y finalmente decirle quien es y toda la gilada. Se hicieron grandes culebrones con esa trama. Nadie sabe porque la pelicula que en hora y media(?) resume toda la historia es tan pedorra. Bueno, se podria explicar pero el tema en cuestión no es ese. Roberto Sanchez es cantor y actor y tiene esa particularidad de aparecer cantando en sus peliculas. Pero en esta peli en particular (capaz en otras también, promete ponerme al dia con la filmo de Sandrito) las apariciones donde el muchacho canta son como el sexo en las peliculas porno. Todos las vemos por eso, pero nada tiene que ver con la linea argumental. Daniel, interpretado por nuestro astro, es un estudiante de medicina y cada vez que sale con sus amigos y su abuela termina cantando. En un restaurant, en la cena de navidad o en un bar a donde fueron a ver un espectaculo de flamenco. Sus actuaciones no se justifican más que por el hecho de que hay que vender discos y de que nuestro actor es cantante y derrite a las chichis con su voz.
No hay que hacer pornos para hacer elipsis violentas y pasar de la acción A a la B sin pensar mucho. Tampoco hay que ser David Lynch y copy-pastear de los sueños. Ni siquiera hacer una parodia de películas de terror.
Con un muchacho y una guitarra es suficiente.
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Hace 4 días
