Al borde de las elecciones todo el mundo te pregunta a quién vas a votar.
“a Heller, para mantener a la gubernabilidad”
say what?
Aparentemente el sistema democrático no contempla (estará obsoleto?) la gubernabilidad.
Aparentemente ya no importa que los tres poderes sean autónomos, sino que el legislativo debe acompaniar -en lugar de dictar las leyes que surjan del debate- al Ejecutivo. Esto se da porque el ejecutivo, en lugar de ocuparse de “ejecutar las leyes” (si no te gusta, cambiamos la constitución) se ocupa de decidir que leyes deben salir, asi elegir las que debe ejecutar.
El poder Ejecutivo, dejó de ser uno de los tres poderes para pasar a ser el único.
Los candidatos hablan de Hacer, en lugar de Legislar. “lo que hay que hacer”. Diputados que se candidatean a presidente (sorry macho, pero esas elecciones son dentro de dos anios). Partidos políticos que acusan a elecciones viciadas de fraude político en su campania, en lugar de presentar (digo, como correspondería legalmente) denuncias formales a la Camara eleccionaria nacional.
Ni hablar de las testimoniales, de los candidatos que no cumplen con las condiciones necesarias para ser candidatos.
Esta fantochada en la que nos vemos inmersos, sumado a la crisis económica, al vaciamiento del estado, a las condiciones de salud, educación y seguridad que van en detrimento (hace mas de diez anios, si, pero no paso nada en el medio para tratar de cambiarlo) ; y en la busca de un segundo de tranquilidad en el día a día, en la búsqueda de un minuto de paz, en la búsqueda de un poco de estabilidad para poder pensar en el futuro, no podemos frenar la máquina. Y lo peor, nos volvemos funcionales. Funcionales, ya no al sistema, sino a su crisis.funcionales a la mierda, y reproducimos su discurso. Cerramos los ojos para soniar que vino el fantasma de las navidades pasadas y que el político de perfil hipócrita que se llena la boca de palabras para llenarse los bolsillos de billetes (nuestros billetes) y llenarse el culo de mierda para defecar sobre nosotros, pueda haber tomado un segundo de conciencia y quizás, esta vez, haga las cosas, no bien, sino un poco mejor.
Y quiero decir basta, pero me cuesta encontrar un lugar donde decirlo. Cuesta muchisimo. Pero este domingo hay una nueva oportunidad. Y espero, esta vez, depositar las energías en algo que no me defraude. Y para decir basta (y te lo digo a vos, paralítica del orto, mientras te escupo mis flemas en la cara) hay que plantarse.
No quiero (ni me corresponde) hacer campania para tal o cual partido. Pero si alguien vota a quien mierda fuera que vote, me gustaría (y te aplaudo de pie aunque votes al modín) que sea porque respaldan tus ideas (si, te acordás que ellos te representan a vos y no al revés?) o al menos se aproximan, y no por la gubernabilidad o la mera oposición.
Dejemos de ser clientes de los candidatos (políticos me parece un título muy fuerte para muchos zátrapas). Dejemos de dejarnos llevar por publicidades.
Si creemos (por fe o conocimiento) que la democracia es el mejor (único? Menos peor?) sistema de gobierno, entonces seamos demócratas y no clientes. Dejemos la servidumbre de lado. Que son ellos los que nos tienen que servir a nosotros.
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Hace 4 días